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Se detiene frente a sí misma
Frente a la mujer que gritando se rindió al sueño
Y la realidad del soñador es ahora la misma del soñado
Aunque el soñador haya soñado para olvidar
El soñado no olvida nada.
Y de rodillas cae
Y se tumba sobre el suelo
Y la familiar amargura y el efervescente vacío dominan su garganta
Y llora y llora; y grita y grita sin palabras
Y alguien molesta todavía la observa
Y ella de nuevo la siente.
“Si ella me sueña, y yo soy su sueño... ¿Quién nos está viendo?”
Y ese otro ser molesto continúa
Y difuso torna todo de nuevo en precisa taumaturgia
...
Y lejos de cualquier perfecto sueño
El soñado despierta
Para ser de nuevo el soñador.
“Si somos tres... y ahora soy sólo una
¿Cómo podría alguna vez sentirme plena?”
-loca pregunta, una loca mujer –
Pero igualmente...
En este tangible mundo
Donde ahora el soñado es quien la suena a ella
Se encuentra este tercer ser
...
Pero aquí es más difícil
...
Aquí es más difícil darse cuenta que todo es un sueño. |