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Cómo en el frío, ¿Puedo depender tanto de lo tibio?
Cómo en el calor, ¿Puedo depender tanto de lo helado?
¿Cómo es posible que no pueda satisfacer ni siquiera un poco mi propia alma?
Me pierdo en la búsqueda de sensaciones,
Termino ajada, vieja y pálida
Perdida en esta maraña espesa de confusas sensaciones.
Soy vientre, aparato reproductor, aparato digestivo y aparato excretor...
Soy el apéndice que en realidad no se necesita...
Atascada con esquirlas de recuerdos que eventualmente me harán estallar
Soy hígado enfermo, tez amarilla, vómito áureo
Órganos paralizados en esta prisión de hielo...
Me reviento en esta ámbar aura... me pierdo, me pierdo, me pierdo
No satisfago este cuerpo que me alimenta, no satisfago esta alma que me sustenta
Triste y mundana es esta prisión de hielo...
Helados todos los colores del prisma, helados y encerrados aunque hermosos y perennes
Y yo en medio en mi blanco y negro, en mi dualidad marchita.
Si se sacude la tierra...
¿Se sacudirá mi vientre, mi aparato reproductor, mi aparato digestivo y mi aparato excretor?
Si se sacude la tierra, ¿Se sacudirán y cambiarán? ¿Cambiarán aunque sea un poco?
...
Esta suerte de hielo que me he buscado al tener tanta sed
Está suspendiéndome en gases que no definen su estado final...
¡Quiero gritar! ¡Quiero estallar!
¡Quiero irrumpir en el mundo con furia!
...
Pero no tengo furia
Sólo tristeza y cansancio
Cansada de esperar... Triste de esperar
Triste y cansada de publicitarme como un producto lácteo.
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